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17 de enero de 2015

El Hombre


El hombre que se tome el tiempo para observar a una mujer, con detenimiento, con suspicacia e interés, que se percate de sus peculiaridades, del atractivo y el encanto que escapan a la vista y le son ajenos a los ojos. El hombre que este a la altura de su agudeza mental y sea bueno en ese tipo de juegos. Que entienda su sentido del humor, negro y retorcido. El hombre que sepa tratar a una mujer en toda la extensión de la palabra, con la delicadeza que requiere su naturaleza y con la fuerza que demanda la de el.

El hombre con iniciativa, con una genuina seguridad, que este tan interesado en su historia, en sus pensamientos, como en su cuerpo. El hombre que su vanidad sea verla a su lado y que todos vean lo afortunado que es, que sepa disfrutar el viaje y no desespere por llegar a su destino porque sabe que tarde o temprano llegara a el.

El hombre que la bese con intensidad y sin tiempo, que sepa admirar su desnudez y memorice cada centímetro de su cuerpo, que se preocupe por satisfacer sus necesidades antes que nada y cuyo placer sea darle placer.

El hombre que sepa estas cosas y entienda lo que la hace única y especial, se abrirá ante el una dimensión totalmente nueva y desconocida llena de experiencias extraordinarias inimaginables. 


AP

13 de enero de 2015

Sin Pinzas



Es indiscutible que la experiencia no se improvisa. A medida que pasa el tiempo vas aprendiendo, creciendo, madurando, haciéndote más sabio y si has sabido ser un buen alumno y has prestado atención a las lecciones de la vida llega cierto punto en el que te conoces bien, sabes cuales son tus fortalezas, debilidades y virtudes, lo que te gusta y lo que no. Lo que estas dispuesto a negociar, a aceptar y lo que simplemente no va a pasar por tus creencias, valores, principios y convicciones. 

Y ese es precisamente en el punto en el que me encuentro ahora. Cuando estaba en mis 20's todo se veía tan borroso, siempre tenia que acercarme mas para ver de que se trataba tal o cual cosa y si en realidad dicha cosa era como yo pensaba y siempre estaba la duda de si si o si no, de ¿que pensara el otro? o mucho peor ¿que estaría pensando de mi? pero ahora estando en mis 30's todo es tan diferente, todo se ve claro como cuando me opere de la vista para corregir mi miopía.

Ya no me siento en la necesidad de tener que usar pinzas con nadie, de tener que ser cuidadosa de lo que voy a decir por la percepción que se pueda tener de mi si no todo lo contrario. Con el pasar del tiempo mi necesidad es otra, mi necesidad es la de mostrar mi personalidad en su máxima potencia para ver quienes son los que están dispuestas a aceptarme tal como soy con sus pros y sus contras y darme su cariño y respeto.

Por supuesto que esto abarca cada área de mi vida incluyendo la amorosa, ya no estoy para disfraces, para usar guantes de seda al hablar de ciertos temas, se acabo lo de venderme como la mujer perfecta, no lo soy y tampoco me interesa serlo. Las pinzas las he botado a la basura, ya se acabaron esos días de pensar por la persona amada o el ligue del momento entendí que los hechos son los que hablan, de bajar de nivel para demostrar que soy flexible, me harte de todas esas parafernalias aparte de que ya no tengo ni el tiempo, ni la paciencia, ni las ganas de andarme con sandeces.

El que quiera tener algún tipo de relación conmigo, de la índole que sea, debe de saber que yo ando sin pinzas por la vida. 

You Need Me