Pensé que estaba preparada, que era antibalas ya. Pensé mal, sigo siendo tan fuerte como una hoja de papel. La sola idea me aterra. Poner todos mis pensamiento, mi interés y mis energías en otra persona totalmente desconocida me paraliza.
Ese primer paso se ve como caminar hacia el vació. No me gustaría perderme en la nada. No con una persona de la cual yo no tenga el control absoluto y completo de mi. No puedo estar con alguien que me desestabilice, aturdiendome y alterando mi química cerebral, no ahora.
No toleraría descubrir que es una persona aburrida, rutinaria, uno más del montón. Me molestaría comprobar que es tradicional, conservador y cuadrado de mente o peor aun, controlador y obsesivo e inseguro de si mismo o que tiene algún asunto pendiente sin terminar, aunque todos tenemos un pasado.
Esto es algo de instinto. Auto-preservación. Este post es la respuesta.

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