Así como
cuando falta tan poco para lograr la meta soñada, deseada y tan esperada. Así
como cuando tienes ese friito en el estomago de la incertidumbre, de la expectativa,
de si la decisión que tomaste es la correcta, de si todo saldrá bien… Así como
cuando te embarga la emoción de lo desconocido, lo nuevo y puedes ver más allá
de donde alcanza tu vista y te pierdes en ese mar de nuevas posibilidades,
donde cualquier cosa puede pasar, donde no hay nada que perder y tanto que
ganar.
Falta tan
poco para dar ese salto donde no habrá vuelta atrás, donde no hay malla de
seguridad. Solo dos meses faltan para que mi todo cambie por completo.
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